La disciplina milenaria de procedencia india es la más extendida a lo largo del mundo, algo que ha influido para que otras organizaciones se manifiesten ante sus beneficios.
"El yoga es un don inestimable de nuestra antigua tradición. El yoga representa la unidad de la mente y el cuerpo, el pensamiento y la acción. Es importante coordinar todos esos aspectos. Ese enfoque holístico es valioso para nuestra salud y nuestro bienestar. El yoga no se trata solo de ejercicios, se trata de una manera de descubrir el sentido de identidad de uno mismo, el mundo y la naturaleza”.
Con estas palabras, el primer ministro indio, Narendra Modi comenzó su discurso en la 69 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para proponer el proyecto de resolución para crear el Día Internacional del Yoga. De esta manera, tres meses después, el 11 de diciembre de 2014, las Naciones Unidas aprobó la resolución por consenso con un récord de 177 países copatrocinadores para establecer que el 21 de junio como el "Día Internacional del Yoga (IDY)".
La disciplina milenaria de procedencia india es la más extendida a lo largo del mundo, algo que ha influido para que otras organizaciones se manifiesten ante sus beneficios. Una de ellas, la Organización Mundial de la Salud, que reconoció que esta actividad es un método saludable por los beneficios que aporta a la mente y al cuerpo. Del mismo modo, esta práctica también fue decretada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.
La palabra "yoga” proviene del sánscrito y significa "unidad”, pues simboliza la unión del cuerpo y la mente. Es una práctica física, mental y espiritual de tradición antigua que se originó en la India. De acuerdo a un estudio, practicar esta disciplina, incrementa la fuerza en los brazos hasta un 12% tras 16 clases. Además, también incrementa la flexibilidad hasta un 35% en ocho semanas de clases.
Entre sus beneficios también se destacan la mejora la postura, el reducimiento del dolor en las articulaciones, oxigena el cerebro, incrementa la capacidad muscular, activa el metabolismo, lo que favorece el proceso de digestión, incrementa la libido y ayuda a bajar los niveles de estrés, mediante las técnicas de respiración más lenta que también favorecen a la paz mental.
miércoles, 22 de junio de 2016
sábado, 18 de junio de 2016
Técnica científica de la meditación
Ante todo es necesario aprender a vivir de instante en instante; saber aprovechar cada momento, no dosificar el momento. Cuando practicamos la meditación, nuestra mente es asaltada por muchos recuerdos, deseos, pasiones, preocupaciones, etc. Debemos evitar el conflicto entre la atención y la distracción. Existe conflicto entre la distracción y la atención cuando combatimos contra esos asaltantes de la mente. El "yo" es el proyector de dichos asaltantes mentales. Donde hay conflicto no existe quietud ni silencio.
Debemos anular el proyector mediante la autoobservación y la comprensión. Examinad cada imagen, cada recuerdo, cada pensamiento que llegue a la mente. Recordad que todo pensamiento tiene dos polos: positivo y negativo.
Entrar y salir son dos aspectos de una misma cosa. El comedor y el baño, lo alto y lo bajo, lo agradable y lo desagradable, etc., son siempre los dos polos de una misma cosa.
Examina los dos polos de cada forma mental que llegue a la mente. Recuerda que sólo mediante el estudio de las polaridades se llega a la síntesis. Toda forma mental puede ser eliminada mediante la síntesis.
Ejemplo: Nos asalta el recuerdo de una novia. ¿Es bella? Pensemos que la belleza es el opuesto de la fealdad y que si en su juventud es bella, en su vejez será fea. Síntesis: No vale la pena pensar en ella, es una ilusión, una flor que se marchita inevitablemente.
En la India, esta autoobservación y estudio de nuestra psiquis es llamada, propiamente, Pratyâhâra.
Los "pájaros-pensamientos" deben pasar por el espacio de nuestra propia mente en sucesivo desfile, pero sin dejar rastro alguno. La infinita procesión de pensamientos proyectados por el "yo" al fin se agota y, entonces, la mente queda quieta y en silencio.
Un gran Maestro auto-realizado dijo: "Solamente cuando el proyector, es decir, el "yo", está ausente por completo, entonces sobreviene el silencio que no es producto de la mente. Este silencio es inagotable, no es del tiempo, es lo inconmensurable, sólo entonces adviene aquello que es".
Toda esta técnica se resume en dos principios:
a) Profunda reflexión.
b) Tremenda serenidad.
Debemos anular el proyector mediante la autoobservación y la comprensión. Examinad cada imagen, cada recuerdo, cada pensamiento que llegue a la mente. Recordad que todo pensamiento tiene dos polos: positivo y negativo.
Entrar y salir son dos aspectos de una misma cosa. El comedor y el baño, lo alto y lo bajo, lo agradable y lo desagradable, etc., son siempre los dos polos de una misma cosa.
Examina los dos polos de cada forma mental que llegue a la mente. Recuerda que sólo mediante el estudio de las polaridades se llega a la síntesis. Toda forma mental puede ser eliminada mediante la síntesis.
Ejemplo: Nos asalta el recuerdo de una novia. ¿Es bella? Pensemos que la belleza es el opuesto de la fealdad y que si en su juventud es bella, en su vejez será fea. Síntesis: No vale la pena pensar en ella, es una ilusión, una flor que se marchita inevitablemente.
En la India, esta autoobservación y estudio de nuestra psiquis es llamada, propiamente, Pratyâhâra.
Los "pájaros-pensamientos" deben pasar por el espacio de nuestra propia mente en sucesivo desfile, pero sin dejar rastro alguno. La infinita procesión de pensamientos proyectados por el "yo" al fin se agota y, entonces, la mente queda quieta y en silencio.
Un gran Maestro auto-realizado dijo: "Solamente cuando el proyector, es decir, el "yo", está ausente por completo, entonces sobreviene el silencio que no es producto de la mente. Este silencio es inagotable, no es del tiempo, es lo inconmensurable, sólo entonces adviene aquello que es".
Toda esta técnica se resume en dos principios:
a) Profunda reflexión.
b) Tremenda serenidad.
jueves, 9 de junio de 2016
Un estado de la India celebrará un Día del Yoga cada mes en las escuelas
El estado de Maharashtra, en el oeste de la India, celebrará un Día del Yoga todos los 21 de cada mes en todos los centros educativos de esa circunscripción administrativa, desde la primaria hasta la universidad, como parte de una medida del Gobierno regional.
La decisión se tomó en una reunión de las autoridades educativas del estado, cuya capital es Bombay; instituciones relacionadas con el yoga y varios gurús, informó este jueves la agencia PTI.
El ministro de educación del estado, Vinod Tawde, indicó que además cada distrito tendrá un comité por el Día del Yoga y que cada año habrá un festival dedicado a esta disciplina entre el 12 y el 21 de enero en Maharashtra.
El anuncio se produce a días de que la India albergue el acto principal del Día Mundial del Yoga, que se celebra el 21 de junio a instancias de la iniciativa internacional del Gobierno de Narendra Modi, quien es un habitual practicante de esta disciplina.
Modi tiene además un Viceministerio de AYUSH, siglas de Ayurveda, Yoga, Unani, Siddha y Homeopatía.
En la celebración de este año habrá una gran concentración en Chandigarh (norte) que encabezará el propio Modi y una conferencia internacional que llevará el nombre de "Yoga para el Cuerpo y más allá". (09-06-16)
jueves, 26 de mayo de 2016
Practica el yoga con tu bebé
Convertirse en madre conlleva, entre muchas otras cosas, disponer de menos tiempo propio, sobre todo al principio, cuando nuestro bebé es un recién nacido. Solemos abandonar la práctica de ese deporte que antes amábamos y hacíamos en la piscina, en el gimnasio o en un parque. La lactancia y las constantes atenciones que necesita el bebé no suelen ser compatibles con este tipo de actividades. Otro problema es no tener la ayuda para dejar al bebé un par de horas para volver a hacer ejercicio, pero ejercitar nuestro cuerpo después de tener un hijo, cuando ya estamos totalmente recuperadas, es necesario. Criar un bebé es muy pesado y sin quererlo forzamos a diario nuestra musculatura y especialmente la espalda por lo que es habitual sentir dolor de espalda, de brazos y articulaciones, por el hecho de coger al bebé o darle el pecho, momentos en que adoptamos malas posturas. Por eso, no debemos interrumpir la práctica del yoga, un ejercicio tan beneficioso, no solo con la postura y el desarrollo de la musculatura sino que nos da equilibrio de cuerpo y mente.
Las clases de yoga “mamá & bebé” dan la oportunidad de volver a recuperar la fuerza y la flexibilidad, conectarse con el bebé en una actividad en la que ambos disfrutan y hacer nuevas amistades que se encuentran en la misma situación que tú.
¿En qué consiste la clase?
La clase se enfoca en movimientos de respiración especiales para nuevas mamás y los bebés se benefician de lo que a ellos les parece un juego, ya que se usa el peso del mismo bebé para trabajar la musculatura de manera más intensa, mientras se los mira, se habla con ellos, se los besa…
Durante la clase sobran las risas, es una clase mucho más relajada a la de cualquier clase de yoga normal. Si el bebé se cansa, se puede parar y pasearlo, darle de lactar o simplemente descansar. Al final de la clase se les hace ejercicios de estimulación temprana y masaje shantala especial para bebés. Para éstos también es muy beneficioso verse en un ambiente con otros bebés más o menos de la misma edad.
La clase es muy informal y vivaz. No hay en absoluto presión para que la mamá realice las posturas de manera “perfecta” o que el bebé se comporte de cierta manera. Parte de la clase es dar la bienvenida a que los bebés se comporten tal cual son y expresen su curiosidad, irritación o alegría con cada movimiento o con los otros compañeritos.
Para la mamá, se le da especial atención a desarrollar fuerza y estabilidad de los músculos abdominales, tanto internos como externos, elongar y fortalecer la espalda, relajar el cuello, fortalecer el piso pélvico y aliviar la tensión de los hombros. También se realiza un poco de gimnasia hipopresiva, tan importante después del parto.
Es importante aclarar que no se necesita tener experiencia previa en yoga para beneficiarse de estas clases, las puede realizar toda mamá sin importar su nivel físico. Las mujeres que ya practicaban yoga antes encontrarán una manera divertida de seguir practicando la práctica que tanto disfrutan junto a sus bebés.
Verdaderamente es una clase con muchos beneficios para ambos y en la que al mismo tiempo ¡hay que divertirse!
Para asistir a esta tipo de clases, bastará con llevar ropa cómoda y una mantita para el bebé.
BENEFICIOS PARA MAMÁS Y BEBÉS
Las clases de yoga para mamás con bebés nos permiten continuar la práctica del yoga durante el postparto y la lactancia mientras el bebé nos acompaña. Y esto nos va a resultar muy beneficioso, porque la madre conseguirá un momento dedicado a la relajación y el bienestar físico, mientras el bebé disfruta de un espacio tranquilo y adaptado a sus necesidades. Además, practicar yoga con nuestro bebé favorece la conexión emocional entre el bebé y su madre, realizar actividades juntos siempre es muy positivo. Incluso, y también a nivel emocional, practicar yoga con otras mamás nos permitirá tener un espacio entre mujeres en el que podemos compartir nuestros estados de ánimo, emociones, preocupaciones y todo lo relativo a la crianza de los hijos.
Otra importante ventaja es que ayuda a la madre a recuperarse físicamente tras el parto: a nivel físico significará poder practicar un ejercicio enfocado a nuestras necesidades específicas y zonas más vulnerables en el postparto, como conseguir flexibilidad en la columna vertebral, tomar conciencia de nuestro suelo pélvico y recuperar progresivamente el tono de la musculatura abdominal. Además, al suponer una mejora de nuestro estado físico y un ejercicio donde poder practicar la relajación, nos ayudará muchísimo a afrontar la crianza de los hijos, ya que los padres que mantienen una actitud relajada y positiva en su vida podrán criar a sus hijos sin tensiones, de una manera feliz y equilibrada.
Realmente se trata de un ejercicio muy saludable, que permitirá a las mamás seguir practicando yoga y poder reanudar el trabajo corporal tras el embarazo y el parto, sin tener que separarse para ello del bebé.
¿Cuándo se puede empezar a practicar?
Se puede comenzar a asistir a clases de yoga con los bebés cuando éstos tienen alrededor de dos meses de edad. Concretamente, y siempre que no haya contraindicación médica, podremos comenzar la práctica a las 4 o 6 semanas del parto, si ha sido vaginal, o a las 8 o 10 semanas si ha sido cesárea.
Fotos / Andres Herbas// Mariana Llobet / Mariano de la Fuente Travesi
Las clases de yoga “mamá & bebé” dan la oportunidad de volver a recuperar la fuerza y la flexibilidad, conectarse con el bebé en una actividad en la que ambos disfrutan y hacer nuevas amistades que se encuentran en la misma situación que tú.
¿En qué consiste la clase?
La clase se enfoca en movimientos de respiración especiales para nuevas mamás y los bebés se benefician de lo que a ellos les parece un juego, ya que se usa el peso del mismo bebé para trabajar la musculatura de manera más intensa, mientras se los mira, se habla con ellos, se los besa…
Durante la clase sobran las risas, es una clase mucho más relajada a la de cualquier clase de yoga normal. Si el bebé se cansa, se puede parar y pasearlo, darle de lactar o simplemente descansar. Al final de la clase se les hace ejercicios de estimulación temprana y masaje shantala especial para bebés. Para éstos también es muy beneficioso verse en un ambiente con otros bebés más o menos de la misma edad.
La clase es muy informal y vivaz. No hay en absoluto presión para que la mamá realice las posturas de manera “perfecta” o que el bebé se comporte de cierta manera. Parte de la clase es dar la bienvenida a que los bebés se comporten tal cual son y expresen su curiosidad, irritación o alegría con cada movimiento o con los otros compañeritos.
Para la mamá, se le da especial atención a desarrollar fuerza y estabilidad de los músculos abdominales, tanto internos como externos, elongar y fortalecer la espalda, relajar el cuello, fortalecer el piso pélvico y aliviar la tensión de los hombros. También se realiza un poco de gimnasia hipopresiva, tan importante después del parto.
Es importante aclarar que no se necesita tener experiencia previa en yoga para beneficiarse de estas clases, las puede realizar toda mamá sin importar su nivel físico. Las mujeres que ya practicaban yoga antes encontrarán una manera divertida de seguir practicando la práctica que tanto disfrutan junto a sus bebés.
Verdaderamente es una clase con muchos beneficios para ambos y en la que al mismo tiempo ¡hay que divertirse!
Para asistir a esta tipo de clases, bastará con llevar ropa cómoda y una mantita para el bebé.
BENEFICIOS PARA MAMÁS Y BEBÉS
Las clases de yoga para mamás con bebés nos permiten continuar la práctica del yoga durante el postparto y la lactancia mientras el bebé nos acompaña. Y esto nos va a resultar muy beneficioso, porque la madre conseguirá un momento dedicado a la relajación y el bienestar físico, mientras el bebé disfruta de un espacio tranquilo y adaptado a sus necesidades. Además, practicar yoga con nuestro bebé favorece la conexión emocional entre el bebé y su madre, realizar actividades juntos siempre es muy positivo. Incluso, y también a nivel emocional, practicar yoga con otras mamás nos permitirá tener un espacio entre mujeres en el que podemos compartir nuestros estados de ánimo, emociones, preocupaciones y todo lo relativo a la crianza de los hijos.
Otra importante ventaja es que ayuda a la madre a recuperarse físicamente tras el parto: a nivel físico significará poder practicar un ejercicio enfocado a nuestras necesidades específicas y zonas más vulnerables en el postparto, como conseguir flexibilidad en la columna vertebral, tomar conciencia de nuestro suelo pélvico y recuperar progresivamente el tono de la musculatura abdominal. Además, al suponer una mejora de nuestro estado físico y un ejercicio donde poder practicar la relajación, nos ayudará muchísimo a afrontar la crianza de los hijos, ya que los padres que mantienen una actitud relajada y positiva en su vida podrán criar a sus hijos sin tensiones, de una manera feliz y equilibrada.
Realmente se trata de un ejercicio muy saludable, que permitirá a las mamás seguir practicando yoga y poder reanudar el trabajo corporal tras el embarazo y el parto, sin tener que separarse para ello del bebé.
¿Cuándo se puede empezar a practicar?
Se puede comenzar a asistir a clases de yoga con los bebés cuando éstos tienen alrededor de dos meses de edad. Concretamente, y siempre que no haya contraindicación médica, podremos comenzar la práctica a las 4 o 6 semanas del parto, si ha sido vaginal, o a las 8 o 10 semanas si ha sido cesárea.
Fotos / Andres Herbas// Mariana Llobet / Mariano de la Fuente Travesi
lunes, 16 de mayo de 2016
Yoga infantil, posturas para la vida
El yoga (que traducido del sánscrito significa unión) es una actividad que estimula el desarrollo integral del cuerpo y la mente, por lo que resulta beneficioso también para los niños. Este ejercicio, además de divertido, hace que aprenda equilibrio, tanto en lo físico como en lo emocional.
“Según los grandes maestros del yoga, los infantes realizan posiciones propias de la técnica desde el vientre materno, lo hacen de manera natural. Cuando nacen lo olvidan, aunque con los años y la práctica pueden volver a tener esa flexibilidad y energía para repetir los movimientos”, explica María René Molina, instructora de yoga del centro de quinesiología Fisiosalud.
A partir de los cinco años, es propicio que un pequeño haga yoga, indica la instructora de yoga infantil del centro de terapias alternativas Prana, Dora Ibáñez. “Es en esta etapa que los chicos prestan más atención, tienen más destrezas, su concentración es mejor y también tienen más estabilidad y manejo de su cuerpo”.
A esa edad es conveniente que practique las posturas básicas como el saludo al sol, la vela, la flexión de la espalda u otras. Puede hacerlas mientras el instructor cuenta una historia, señala Molina.
“El yoga ayuda a los niños a tener buena memoria. También a desarrollar una mejor percepción de su propio cuerpo y autocontrol de sus emociones”, añade.
Para lograr esos beneficios, el pequeño se reencuentra con su respiración, con la primaria. “Es decir que respira de manera correcta, inhalando y exhalando por la nariz y no por la boca. Y también aprende a respirar con la barriga, utilizando el diafragma para llenar los pulmones”, detalla la instructora.
En lo físico estira todo el cuerpo mientras que en lo conductual, el yoga crea hábitos de disciplina. “En el caso de que el niño sea hiperactivo o tenga déficit de atención irá desarrollando, a través de los ejercicios de respiración, la concentración y la calma”.
Ibáñez expresa que los pequeños deben iniciar esta práctica con Ghatastha yoga (yoga del cuerpo físico) que trabaja con las posturas y respiraciones. Así se los prepara para que, a partir de los 12, puedan hacer un trabajo más profundo y específico, además de practicar ejercicios de Hata yoga que incluyen la meditación y la purificación espiritual.
El tiempo adecuado para una sesión dependerá de la edad. Los niños preescolares (menos de 4 años) pueden hacer yoga por unos 30 minutos; de los 5 a los 12, de 40 a 45 minutos y, a partir de los 13, entre 50 minutos y una hora. “Lo importante es que el menor no sienta ni aburrida ni tediosa la clase; debe ser una experiencia agradable y muy dinámica”, dice Ibáñez.
Lo recomendable es comenzar la práctica por la mañana, para empezar bien el día, o antes de dormir, para relajarse y descargar tensiones. El ambiente debe ser limpio, tranquilo, ventilado y silencioso, tanto que invite a la quietud.
Vestimenta
Los pequeños deben llevar ropa holgada, ligera, confortable (camiseta y pantalón), para que realicen los movimientos y posturas con comodidad. En los pies, calcetines de algodón o descalzos, si la temperatura lo permite.
Motivación
Se trata de un juego y no de una obligación, por lo que si se reúnen varios amiguitos para la práctica, la pasarán en grande. También pueden ejercitar en compañía de sus papis, mamis o hermanitos.
Constancia
La práctica debe convertirse en una rutina habitual y constante, diaria o dos veces a la semana.
Variedad
Tanto las posturas como los movimientos deben ser variados para no caer en la monotonía y no ser demasiado complicados para que los niños los puedan efectuar sin esfuerzos. Se trata de un juego para disfrutar.
Equipo
El yoga infantil es un entretenimiento que si se practica en grupo, hay que evitar las comparaciones (agilidad, flexibilidad, corrección de movimientos...). Es importante recalcar que cada uno es parte de un todo y que como equipo, todos ganan.
sábado, 16 de abril de 2016
Medicina con símbolos
La curación con símbolos y agua se basa en el principio de que todo lo que existe vibra y emite información a través de ondas electromagnéticas que están en constante intercomunicación. Estas ondas son capaces de encontrarse con las nuestras y hacer que reaccionemos positivamente o negativamente, lo cual repercute en el organismo, explica la terapeuta Jacqueline Kokaly.
Orígenes. Su creador, Erich Körbler, comprobó que determinados símbolos y rayas paralelas sobre las ondas pueden modificarse. Por ello, se basa en que cada persona es un sistema de información y por ende puede ser curada por información.
¿Cómo funciona? Lo interesante es que estos símbolos se aplican directamente sobre la piel y son capaces de modificar las ondas haciéndolas compatibles, es decir que se armoniza. Para corregir los problemas, con una varilla, se examina el grado de desfase de la onda incompatible. Con el símbolo indicado se cambia la fase de la onda para que vuelva a ser compatible, explica Jacqueline.
El agua como soporte. Una cualidad que tiene este método es que también se puede aplicar a través del agua ya que este es un elemento capaz de cargarse de información y transmitirla, resalta la terapeuta Claribel Catoira. A través de un vaso de agua, se utiliza el efecto “izquierda-derecha” en el que se transmite la información. Con este método, con frecuencia desaparecen problemas de alergias, se calman dolores, combate las picaduras de insectos e inclusive modifica traumas psíquicos que no son más que ondas desfasadas.
Orígenes. Su creador, Erich Körbler, comprobó que determinados símbolos y rayas paralelas sobre las ondas pueden modificarse. Por ello, se basa en que cada persona es un sistema de información y por ende puede ser curada por información.
¿Cómo funciona? Lo interesante es que estos símbolos se aplican directamente sobre la piel y son capaces de modificar las ondas haciéndolas compatibles, es decir que se armoniza. Para corregir los problemas, con una varilla, se examina el grado de desfase de la onda incompatible. Con el símbolo indicado se cambia la fase de la onda para que vuelva a ser compatible, explica Jacqueline.
El agua como soporte. Una cualidad que tiene este método es que también se puede aplicar a través del agua ya que este es un elemento capaz de cargarse de información y transmitirla, resalta la terapeuta Claribel Catoira. A través de un vaso de agua, se utiliza el efecto “izquierda-derecha” en el que se transmite la información. Con este método, con frecuencia desaparecen problemas de alergias, se calman dolores, combate las picaduras de insectos e inclusive modifica traumas psíquicos que no son más que ondas desfasadas.
jueves, 25 de febrero de 2016
Medita en la comodidad de tu casa
La meditación trae muchos beneficios para la salud física y emocional, ya que al realizarla reduce los niveles de estrés y se obtiene un estado de relajación y claridad mental. Lo mejor es practicarla en tu hogar.
“La meditación es una aventura hacia lo desconocido, la mejor aventura que la mente puede tener pues consiste simplemente en el ser, sin emociones ni nada. Es como una laguna de paz a la que entras y donde dejas pasar los pensamientos que boicotean la conexión contigo mismo. Entonces, al liberar pensamientos podrás alcanzar esa paz”, describe Carolina Rojas Zenteno, del centro paceño de Terapias Alternativas Prana.
Para meditar solo se necesitan la intención y el tiempo. Rojas aconseja que el mejor momento es antes de salir de casa, en la mañana. Es importante estar cómodo, puede ser recostado en la misma cama. “No es necesario que estés en una posición específica para inhalar y exhalar, y así podrás conectarte, simplemente siendo consciente de tu respiración.
La técnica de relajación resulta perfecta para amortiguar la mente y el cuerpo de los ataques constantes del estrés. Algunos de los beneficios son instantáneos, otros aparecen a los pocos días y duran por mucho tiempo. Pero sin duda, desde el momento en que empiezas a meditar, notas una gran diferencia en tu vida, invitan especialistas del portal metodosilvadevida.com
La meditación es limpiar la mente y lo puedes hacer en casa o al aire libre. Solo debes acostarte, sentarte en el suelo o en una silla, como lo prefieras. Cuando estés cómodo, puedes o no taparte. Nada de ritos. Aunque no caen mal los aromas agradables. Ahora sí. Respira. Dedica diariamente, de cinco a diez minutos, a dejar pasar los pensamientos que vengan a la mente y recuperar la armonía”, puntualiza la directora de Prana.
Sebastián Nogales, director de Suntal, una organización para la formación humana integral, también recomienda empezar el día meditando. “A las seis de la mañana, sentado en un almohadón con las piernas cruzadas y con la espalda recta, concéntrate en tu respiración nasal. Esto te ayudará a conectarte en el presente. No hay un tiempo definido, pero lo mejor es hacerlo mínimamente por cinco minutos diarios”.
Una manera de comenzar a meditar es encendiendo una vela y observando su llama. “Enfocará tu concentración, ya que lo que se busca es lograr una quietud mental. Entonces, los objetos del lugar deben estar ordenados”, asegura Nogales.
Objetos en su sitio, ambientes limpios y paredes en tonos claros, que dan la sensación de amplitud, son algunos detalles que puedes incluir en tu pequeño espacio designado al mejor de los encuentros con el ser más importante: tú.
“La meditación es una aventura hacia lo desconocido, la mejor aventura que la mente puede tener pues consiste simplemente en el ser, sin emociones ni nada. Es como una laguna de paz a la que entras y donde dejas pasar los pensamientos que boicotean la conexión contigo mismo. Entonces, al liberar pensamientos podrás alcanzar esa paz”, describe Carolina Rojas Zenteno, del centro paceño de Terapias Alternativas Prana.
Para meditar solo se necesitan la intención y el tiempo. Rojas aconseja que el mejor momento es antes de salir de casa, en la mañana. Es importante estar cómodo, puede ser recostado en la misma cama. “No es necesario que estés en una posición específica para inhalar y exhalar, y así podrás conectarte, simplemente siendo consciente de tu respiración.
La técnica de relajación resulta perfecta para amortiguar la mente y el cuerpo de los ataques constantes del estrés. Algunos de los beneficios son instantáneos, otros aparecen a los pocos días y duran por mucho tiempo. Pero sin duda, desde el momento en que empiezas a meditar, notas una gran diferencia en tu vida, invitan especialistas del portal metodosilvadevida.com
La meditación es limpiar la mente y lo puedes hacer en casa o al aire libre. Solo debes acostarte, sentarte en el suelo o en una silla, como lo prefieras. Cuando estés cómodo, puedes o no taparte. Nada de ritos. Aunque no caen mal los aromas agradables. Ahora sí. Respira. Dedica diariamente, de cinco a diez minutos, a dejar pasar los pensamientos que vengan a la mente y recuperar la armonía”, puntualiza la directora de Prana.
Sebastián Nogales, director de Suntal, una organización para la formación humana integral, también recomienda empezar el día meditando. “A las seis de la mañana, sentado en un almohadón con las piernas cruzadas y con la espalda recta, concéntrate en tu respiración nasal. Esto te ayudará a conectarte en el presente. No hay un tiempo definido, pero lo mejor es hacerlo mínimamente por cinco minutos diarios”.
Una manera de comenzar a meditar es encendiendo una vela y observando su llama. “Enfocará tu concentración, ya que lo que se busca es lograr una quietud mental. Entonces, los objetos del lugar deben estar ordenados”, asegura Nogales.
Objetos en su sitio, ambientes limpios y paredes en tonos claros, que dan la sensación de amplitud, son algunos detalles que puedes incluir en tu pequeño espacio designado al mejor de los encuentros con el ser más importante: tú.
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